La denuncia es la comunicación a las autoridades de la posible comisión de un delito y puede ser presentada por cualquier persona que tenga conocimiento de los hechos. La querella, por su parte, es un escrito formal que se presenta ante el juzgado, generalmente con la intervención de abogado y procurador, mediante el cual quien la interpone ejerce la acción penal y pasa a formar parte del procedimiento.