Las consecuencias de una condena penal dependerán del delito cometido y de las circunstancias del caso. Además de generar antecedentes penales, la sentencia puede implicar penas de prisión, multas, trabajos en beneficio de la comunidad, órdenes de alejamiento, retirada del permiso de conducir, inhabilitaciones o la obligación de indemnizar a la víctima, entre otras medidas previstas por la ley.